...de Ushuaia a Alaska, allá vamos, porque a pesar de las diferencias, todos somos iguales.

martes, 6 de agosto de 2013

Canalaska

La cosa es más o menos asi: promediaba el mes de junio cuándo nuestros pasaportes recibían el último golpe de tinta. El nuevo sello anunciaba que Canadá ya era una realidad. 
Entramos por Osoyoos, el lugar más cálido de todo este inmenso país. Sabíamos que ahí podríamos trabajar algún tiempo, a pesar de las recomendaciones contrarias que nos hizo la agente de migraciones. Con sorpresa, traspasamos la frontera más fácil de todo el viaje. Estiré los pasaportes por la ventana, respondí que no llevábamos ni alcohol, ni tabaco ni drogas, y prometí que no trabajaríamos.
Cinco minutos después, la Westy y la Fiore ya estaban en tierras canadienses, la tierra de...de..., no sabemos. Son tan pocas las nocticias que nos llegan a los argentinos desde este rincón de la tierra que no puedo nombrar si quiera un famoso para adjudicarle a esta patria. Bueno, Celine Dion y Brian Adams me soplan acá.
En fin, con la firme proposición de aprender un poco llegamos a Osoyoos, un pueblo frutero al sur de un enorme valle.
Sabíamos que ahí ya estaban afincados Guille y Juli, dos compatriotas que al menos por vías virtuales ya intuíamos que podríamos volvernos amigos.
Y así fue. Después de buscarlos por un rato, los encontramos y lo primero que hicieron fue deleitarnos con unas tortafritas de antología.
Además nos desasnaron en el rubro de la cosecha de cerezas, o como se lo conoce mejor: "picking cherries"
Hay pickers para todos los gustos. Existen los capos, estos se ufanan de juntar más de 80 cajones por día (rumores verosímiles afirman que utilizan hasta los dientes para lograr su objetivo); estamos los neófitos, que con un esfuerzo monumental sólo logramos 10, estan los ambiciosos, que para no perder tiempo corren del cajón al árbol y lo hacen sin respiro ni tregua para no perder ni un solo valioso segundo; están los pickers maestros, que imparten consejos y técnicas (esto lo hacen con mucho detalle) hasta a quienes no los quieren; y por último, y para estos sólo me baso en prejuicios, los farsantes, los que exageran sus hazañas ante la obvia incredulidad de los oyentes.
Nuestro primer día. Sólo sirvió para bajar las expectativas generadas, ganar 5000 en una temporada, claramente no iba a ser una posibilidad.
Con los jefes más bondadosos del valle. Jasvir y Erasmo, el primero de la India, como muchísimos de los dueños de huertas de esta zona del país. El segundo, mexicano, que contento de hablar español en su trabajo estacional, nos dio todas las manos que necesitamos para aprender el arte de picar cerezas.
Y ella, Harjeet, que en inglés pareciera que sólo sabía decir: "veeeery baad", para arrancar las risas de todos nosotros. Esta primera impresión de Canadá nos dejó ver la pluralidad de naciones que comoponen su población, y mejor aún, ver que a pesar de llevar años fuera se sus países y sus costumbres, muchos los siguen llevando con naturalidad y orgullo.
Bueno, con las cerezas seguí yo solo (adoptado por Ema y Luli en realidad), Clari, después de varios días de duros intentos, duras madrugadas y ver que no podía juntar suficientes cerezas, se decidió y montó su propio negocio. La venta de postales. A partir de ahí, su trabajo era hablar y conocer gente en el súper mercado Buy Low. ¡Muchísimas gracias Bryan por habernos dado tu ayuda!
Así fue como conocimos a Alfredo y Amalia, dos argentinos devenidos canadienses hace más de 40 años, que nostálgicos y aún amantes de su país, no dudaron en invitarnos a comer ni cuando les dijimos que no éramos sólo dos, sino seis.
Esta fue la primera vez que nos invitaron a comer sus delicias caseras, sentirnos como en casa y atendidos como por una madre. La segunda seríamos en total nueve y todos nos fuimos llenos de regalos caseros bajo el brazo.
Con el preciado regalo: Yerba. Obviamente, agradecidísimos y con la posibilidad de visitarlos en Misiones (de donde son oriundos), al término de nuestro viaje. Nos despedimos con la promesa hecha.
Y ellos son Lobo, de Alemania, y Lolita, de España, que también nos invitaron a su casa. Lolita y Lobo de 70 años nos trataron como a sus propios nietos. Llegaron a Canadá a sus 29 años y con muchísimo esfuerzo lograron construir, solos y con sus propias manos, su casa. Lolita, orgullosa, nos mostró fotos de ese momento. Ella, pala en mano, trabajando a sol y a sombra, a la par de su marido.
Y como todo, la temparada de cerezas se terminó en Osoyoos. Los demás, siguieron buscándolas por otros pagos, nosotros seguimos solos, rumbo a Alaska. Así nos despedíamos de otros nuevos amigos, Vicenzo, Fran y María, italiano y argentinos.
Por eso, solos otra vez, disfrutábamos de los días de ruta y silencio. Cuanto más cerca del destino, más agudas se vuelven quizás las contemplaciones.
Así llegamos a pueblos sin nombre, cuasi fantasmas...
...totems indígenas azotados por los vientos...
...cuervos. Demasiado misterio como para quedarse a pasar la noche.

Lo siguiente merece una explicación, pero antes se debe mirar:


Este exquisito paraje es el Salmon Glacier, y como casi todo en EEUU, buscan la manera de catalogarlo como el primero o el mejor en algo. En este caso, es el lugar en el mundo donde se puede manejar mayor distancia al lado de un río de hielo. Y la verdad, es impresionante. Y lo mejor es que pudimos dormir algunas noches en el borde del abismo, donde solo bastaba abrir la puerta para dejar entrar el aire glacial que ningún Glade podrá imitar jamás.
Y aqui viene la confesión...
Para llegar a este punto tuvimos que entrar por territorio estadounidense, más precisamente, por el sur de Alaska. Si señor lector, ya estuvimos en Alaska, pero para no perder de vista el objetivo, e intentando no sentirlo como el destino final, decidimos llamar a esta etapa, con un nombre límbico: Canalaska y no Alaska, ni Canadá.
De vuelta en el lado de Canadá real, en Stewart, conocimos a Jaden, el tiene 9 años y es una persona realmente especial. Tiene su propio puesto de ventas de osos de peluche, justo en la tierra de osos. Todos los días llega con su bicicleta, de la que se desprende un carrito, y habla con la gente que pasa como si fuera un adulto. Nos explicó cuestiones básicas de la fonética del idioma alemán, de los pormenores de los muchos instrumentos musicales que toca y de su interés por conocer culturas como la argentina. Jaden, si nos estás leyendo, ¡te esperamos en Argentina para comer pizza!
Después de la charla estimulante con el niño, queríamos ver las multitudes de osos que dicen que abundan por estas zonas. Del lado estadounidense, en Alaska está el pueblo de Hyder, donde en esta época del año los salmones vienen a desovar y luego morir a las partes menos profundas del río.
Ellos pasan toda su vida en el mar, entre 2 y 5 años según la especie, y llegado el momento, vuelven a donde nacieron, dejan de comer y sólo se preocupan por escalar el río, hacer sus nidos, desovar y morir. (Querido lector, no confunda aventura con temor. La única razón por la que mi mujer está sentada sobre el techo de la Westy no es otra cosa que el miedo por encontrarse con algún oso curioso).
Con semejante festín tan accesible, los osos de la zona se dan a la cita y se alimentan lo suficiente como para pasar el invierno.
Hasta acá, todo muy lindo, pero los osos no aparecían, sólo aparecían algunos rastros y  cuando indagamos un poco mejor nos contaron que el problema era que los salmones este año no habían subido, por algunos maleantes castores que habían construido cuatro enormes diques.
Aburrido de esperar y con ganas de ver osos, me ofrecí a ayudar al ranger o guardabosque a destruir el obstáculo.


Y hacia eso partimos. Con Eric, Mike y un arma para defendernos de los osos.
De más está decir que entre esperar sentado a que los osos aparecieran, o caminar río arriba, con la posibilidad real de ser atacados por osos con dos conocedores de la zona, opté por la segunda.
Pero también tengo que decir, que sentí un poco de lástima por los roedores en cuestión, después de tanto trabajo, cortando inmensos árboles como el de la foto, llevando rama por rama y hasta piedras para que el río de detuviera, nosotros veníamos a deshacerles todo lo hecho.
Pero todo sea por los salmones, y sobre todo, por los osos. Pobres castores, son los menos populares.
Y aqui, después de un de un día de trabajo, llegó el primer salmón.
Y lo mejor, el primer oso Grizzlie de nuestras vidas. Estos osos, por alguna razón, son más esquivos que los negros, y mucho más imponentes y peligrosos. Ahora sí, solo restaba esperar para observar el famoso festín anual.
Mientras tanto, para matizar la espera de los osos que nunca vendrían en la cantidad esperada, fuimos a comer al barco donde viven nuestros nuevos amigos, Eric y Pri, y de paso, probaron el matecito argentino.
Y como nos pasa tantas veces, nos sentamos a comer en algún lugar, y solamente por ver la Westy, la dueña nos invitó con una increíble sopa de halibut (pescado) y los vecinos de la mesa de al lado con unas cervezas alaskeñas.
Epa, Clari maniobrando el fuego, se preguntarán a que se debe tal sorpresa...
¡A la alegría de reencontrarnos con el Pelado, amigo cordobés, que con su moto volvía ya de Alaska y no veíamos desde Costa Rica, hace un año!.
Al viajar solo y manejar poco el inglés, se pasó casi 3 meses sin hablar, se pueden imaginar como quedaron nuestros oidos, si. Tan pasado de vueltas quedó que nos contó que a la noche en la carpa siguió hablando solo por un buen rato. "Soy un culiau" dijo.
Peeeero, la patrulla salvadora de salmones se agrandó. Los castores volvieron a hacer su trabajo y esta vez necesitábamos más manos para combatirlos. Llegaron también Ema y Guille, y la ayuda internacional ya era numerosa.
Pero cada tanto, con el río lleno de salmones, algún grizzlie más pudimos ver.
Igualmente estas apariciones eran aisladas y bastante efímeras, por eso las horas de espera se multiplicaban, pero al menos ahora giraba el mate y teníamos compañia.



En fin, al final nos cansamos de esperar, y partimos a buscar el lugar ideal para pasar el cumpleaños de Luli.
Desayuno, picada, vino, charla y fogón... Completito completito.



Y para salir de Canadá, se cuela una fotito del caribe... No no, esto es Canadá señores, a escasos kilómetros del círculo polar ártico.
Ahora estamos en Whitehorse, casi la última parada antes de entrar a Alaska. Queríamos llegar a nuestro destino con el blog al día, para que todos los que por más de dos años nos acompañaron desde allá pudieran aproximarse a nuestro sentimiento.
Obviamente, como supongo que debe pasar a todo el mundo cuando se está alcanzando un objetivo después de mucho tiempo y esfuerzo, tenemos un cúmulo de sensaciones encontradas, es algo indescriptible y desbordante. La nostalgia del mirar para atrás va de la mano de las ganas de llegar y volver.
Pero no voy a seguir con esto, quedará para la primera entrada desde Alaska.
¡Muchas gracias a todos lo que nos acompañan leyéndonos y dejándonos mensajes!
Relamente lo sentimos como un apoyo fundamental, asi que, una vez más, 

¡¡GRACIAS!!

24 comentarios:

  1. Cumplieron el sueño de todos chicos!! cuanto me alegrooooo... quiero verlossss....

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  2. Chicos un gusto y placer leerlos, fue como viajar con ustedes! los mejores deseos para esta ultima etapa y el regreso! beso y abrazo! Juanpe

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  3. Vamos Joaco y Clari!!! Ya queda el último empujón! Desde acá estamos siempre leyendolos... Mucha merdddddddd!!!!

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  4. uuuuuuuuu hermosos paisajes y excelente historia amigos, adelante con la aventura y gracias por hacernos sentir parte de ella.. saludos desde Cobán-Guatemala

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  5. WOW que aventura!! Leemos sus historias y nos transportan. Hugo y yo les enviamos un abrazo inmenso desde Londres.
    Adriana

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  6. que buenooooo!!!! que ganas de estar ahí con tanta compañia linda!!!!
    esperemos que aguanten los osos hasta el año que viene jeje
    Abrazos giganteeeessss!!!
    Aimé y Guille
    P.D. esta vez no actualizamos juntos, nostros no tenemos tanta motivación
    P.D 2....... C.B................

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  7. jaaj, idolos, se nota la ansiedaddd!!!!
    Un poco tengo yo tambien
    Muchos abrazosss

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  8. Otra cosa, buenas polainas Clari, hasta con pantalon corto salen
    Comparto la lastima por los castores, pobres pibes, lo que laburan para que vengan ustedes y se lo rompannn. Como funcionaria si ustedes no estuvieran, no puede ser que los osos se queden sin comer...

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  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  10. No podemos creer leer a Panchete, a Adriana, pasó mucho tiempo desde la última vez que nos vimos, y encontrar un mensaje de ustedes nos remonta a los momentos compartidos, estamos muy emocionados viviendo estos últimos 500 kms de viaje hasta llegar a Alaska (que no serán los últimos!). En poquísimos días ya estamos cruzando la frontera, leer sus mensajes nos emociona y nos llena de energía! Gracias de nuevo a todos, Jav, te quiero tanto!! Sos lo más. Abrazos y en pocos días volvemos a compartir la llegada tan esperada a Alaska!

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  11. Peeeeero, cheeee, no da q me duela la panza como si estuviera por llegar a Alaska yo! Apúrense así llegan y se nos van los nervios a todos!
    Besos y SUERTEEEEEE en esta última etapa! Disfrútenla mucho!!!!!!
    Toto

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  12. Chicos, los seguimos siempre, nunca dejamos comentario, pero esta vez es necesario! Tanta emoción en estas últimas entradas, que contagia y no queda más remedio que contactarse y conectar. Disfruten hasta el último minuto. Gracias por compartir la experiencia. Muchas gracias, de verdad. Y no demoren mucho esa entrada desde Alaska... o sí... mmmm... qué nervios che! Abrazos desde el Sur Sur argentino.

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  13. Qué impresión!!!! yo también tengo sentimientos encontrados, tengo tantas ganas de abrazarlos y de seguir "viviendo" lo que viven uds, siempre sintiéndolos tan felices, no puedo creer que haya pasado tanto tiempo y algo tan remoto como llegar a Alaska ya esté tan cercano! es muuuyyy fueerteee!! lindísimo todo lo que han escrito, las fotos, las sonrisas gigantes...lo mejor, lo mejor , lo mejor para esta último paso!!!!!!!

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  14. que liindoo chicosssss!!!! exitos en esta ultima etapa.. camilo y angie*

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  15. Qué bueno todo!!!!! No paren de disfrutar y no olviden que no están solos. Stella y Jorge (Villa la Angostura)

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  16. Qué bonito, a todos nos emociona tanto que ya estén allí, como el símbolo de ese proceso tan bello de viajar. Espero todo les vaya bien!

    Vanezza.

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  17. Que increíble clari y quincuuus!!! Que experiencias únicas para contar! Viene de libro, no?
    Les mando un beso gigante
    Lucrecia

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  18. Que alegría que recorran miles de kilómetros.Felicidades desde Ecuador

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  19. ¡POR FIN LLEGARON A ALASKA!. Seguiremos leyendo sobre esa tierra desconocida (por lo menos para mí) y desearles que sigan disfrutando casi el final del recorrido. ¡FELICITACIONES!

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  20. son unos grosos! mis idolos!!!! los quiero mucho y me alegro que hayan llegado! besosssssssssssss!!!!!!!!

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  21. sos un genio. vos tb clari. los extraño. hace un año estaban en casa y ahora leo esto... abrazos DE OSO!! Guido

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  22. que lindooooooooooo!!!!!! felicitaciones !! que emocion!!!! Pato

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  23. Eventualmente ingresaba para verlos, y ahora.... ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡QUE EMOCION!!!!!!!!!! que lindooooooo!!! los felicito CLARI Y JOAQUIN!!!!!!! abrazosssss!! espero verlos al regreso!

    PD: manda saludos el fundador del pueblito SAN JUAN! JA!

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  24. Hola chicos! Antes que nada quiero felicitarlos :) Mi nombre es Piero y la idea es irme en mi Kombi a Brasil. Pero estuve averiguando en referencia a la salida y entrada del vehículo y parece ser que hay un plazo para cumplir de un año mas otro año llegado el caso pida extender la prorroga; hasta en algunos casos me dijeron que se da una extensión de otro mas, sumando en total 3 años. Por que sino cuando volvés a la Argentina te corre una multa muuuuy cara que sobrepasa el valor de la camioneta y hasta pueden quedarse con la chata.
    Ya averigue en: Consulado de Brasil, Aduana (Tec de exportaciones, y exposición de exportaciones), migraciones, un despachante de aduana, resguardo, y EMBA.
    Mi idea es viajar por todo el litoral de Brasil hasta llegar al Nordeste, no sé cuando voy a volver si en uno, dos o tres años...
    Ustedes saben algo sobre esto? Como se manejaron?

    Abrazo, y Gracias.

    PD: Una de las opciones que me dieron es mudarme con la Kombi, pero para eso debo darla de baja, y luego darle el alta en Brasil, y es muchisima plata, y ni siquiera me conviene por que no es mi idea definir vivir allá tampoco de momento.

    pier0@ymail.com

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