...de Ushuaia a Alaska, allá vamos, porque a pesar de las diferencias, todos somos iguales.

lunes, 10 de octubre de 2011

Sagrado viaje por el sagrado valle de los sagrados Incas


Dejamos Cusco después de dos semanas de trabajo muy intenso de tarjeteros de boliche, bueno, fue una tarde pero fue muy intensa. Empujamos a la Westy por la barranca más cercana, ya que sobre los 3500 mts sobre el nivel del mar no puede arrancar por sus propios medios (padece de mal de altura, mal de montaña, soroche o como prefiera llamársele). Nos despedimos de los distintos amigos viajeros que dejábamos ahí pero sabiendo que los volveríamos a ver en alguna otra ruta, y pusimos proa al Norte para ir a Machu Pichu.
Hay muchas corrientes viajeras que sugieren no ir con vehículo propio hasta allá por el estado del camino y la lejanía, que conviene ir en bus y tren, lo que no sabe ninguna corriente es que la Westy se las vió con caminos mucho más arduos que esos y que nuestro bolsillo nunca resistiría el pago desproporcionado que pretenden los ventajeros operadores turísticos que invadieron Cusco y Machu Pichu.

En horabuena decidimos ir con ella, porque de haber ido directamente desde Cusco, no hubiéramos conocido otros lugares del Valle Sagrado que son dignos de visita. Obviamente, como se puede suponer, no teníamos plata para pagar todas las ruinas de la zona, entonces elegimos: la primera parada fue en las salineras de Maras, que como su nombre lo dice, es un lugar con grandes cantidades de sal. Estas salinas tienen la peculiaridad de ser aterrazadas, a diferencia de todas las que conocíamos, estas no eran planas y fueron hechas por hombres, apovechando las condiciones del río que baja por el valle. Una vez más, las personas que vivían en América antes de la llegada de los españoles, nos sorprendían con su capacidad, era un precalentamiento para lo que vendría.

Podrían ser varios terrones de azúcar apilados, o la mayor colección de rastris blancos jamás juntada, pero son las salineras de Maras, que desde hace más de 5 siglos fueron construidas por algún ingenioso pueblo prehispánico.

Señoras descalzas o con botas, procesan la sal con coladores, la amontonan, y luego algún hombre las embolsa y carga hasta arriba, así lo hacen desde hace mucho tiempo, tanto que no saben cuánto.

El sinuoso, verde y sagrado valle seguiría ofreciéndonos ruinas a nuestro paso, pero hicimos las vista gorda y le dimos derecho hasta Ollantaytambo. Este lugar de nombre difícil fue una verdadera sorpresa, no lo teníamos en cuenta más que para pasar la noche, por eso, una vez más, el destino fue el encargado de dibujar nuestra ruta y marcar nuestro ritmo, nos quedamos un par de días conociendo la última cuidad inca "viviente". Es que dicen por aqui, que es el único lugar que sigue habitado desde antes de la llegada de los ibéricos, y si uno da una vuelta lo podrá comprobar: las calles, las casas, las acequias,las personas, todo es igual que en las ruinas pero sin estar arruinadas. Afortunadamente los conquistadores no se ensañaron con Ollanta y hoy la podemos disfrutar.

Las acequias, estos conductos que distribuyen el transparente líquido por la cuidad, son las mismos que se usaban hace 600 años, y al final, Clara. Dicen: "Todas las acequias conducen a Claras".

La plaza, y atrás alguna que otra construcción de los Incas. Este pueblo tiene un encanto que no siempre es comentado por los que viajan por acá, porque no muchos pasan en el frenético camino a Machu Pichu, este espectacular poblado queda oculto, y es una picardía.


Hace mucho que no dormíamos en una plaza...

La foto fue sacada en 2011, podría retratar el interior de una puerta cualquiera, en un tiempo cualquiera.

Este es Rudy, un arqueólogo que hace de guía a los caminantes sueltos por Ollantaytambo, obviamente a cambio de un pago voluntario, como yo no tenía, se lo aclaré y recorrimos juntos los templos y construcciones con su explicación de lujo. Cada tanto paraba y hacía sonar el "pututo", que es un caracol muy grande que suena como el demonio, era algo religioso y me contó que el lo encontró ayudando en una excavación a los 12 años, ahí se dió cuenta qué quería ser de grande. Muy orgulloso estaba de aquel pututo, lo único malo fue que al sacarnos la foto de amistad al despedirnos, lo apoyó en el piso. A las 4 horas me lo crucé y me contó que lo había perdido.
Un lindo encuentro con un triste final.

Camino a Santa Teresa, última cuidad a la que se puede llegar con vehículo antes de Machu Pichu, trepamos a más de 4000 metros y así nos recibieron las nubes.

Ya más abajo, la Westy se transformó en transporte escolar e hicimos el pool, cuando querían bajar, lo decían, y frenábamos. No son los primeros que confunden la utilidad de nuestra querida camioneta, es normal que cuando levantamos a alguien al bajarse nos quieran pagar, pensando que somos un bus más. Le gente está loca..

Es muy difícil decir algo nuevo de Machu Pichu, este lugar es mega conocido y no debe haber persona que no haya visto más de cien fotos del lugar, así y todo, cuando uno llega, se siente realmente descolocado. Normalmente saco fotos de lugares increíbles que conocemos, y siempre, indefectiblemente, me desilusiono al verla en la pantalla, el resultado es siempre mucho menos que la realidad. La ciudadela sagrada de los Incas no fue la excepción, y esto es lo mágico que tiene conocerla personalmente.
La manera que este pueblo dominaba la piedra es algo que roza lo sobrenatural, por más explicaciones que se le busque, es imposible determinar con seguridad cómo lo hacían, cómo transportaban rocas de miles de toneladas, de un cerro a otro pasando por un valle profundo, después la perfilaban con una fineza tan extrema que llega a ser suave y la encastraban con otra sin que quedara ni un poco de luz entre ambas, es sólo una de las intrigas que dejaron, se pueden leer mil hipótesis, pero ninguna logra desbaratar el secreto, eran realmente genios. Tan superiores a cualquier otra civilización en el trato de la piedra eran que no es raro que se los subestime diciendo que fueron fuerzas extraterrestres las que en realidad construyeron esta inquebrantable fortaleza.

Ahí empezó la travesía, a las 4 AM ya estábamos caminando por las vías del tren, con llovizna, mucha oscuridad, y la valiente Clara, vestida de exploradora y lista para transitar uno de los momentos de mayor miedo en su vida. Si me adelantaba unos pasos escuchaba un canturreo atrás mío, ella misma buscaba darse un poco de valor, lo único que no entendí, fue cuál era la causa de tanto miedo, pero cuando la luz del día llegó pudo empezar a disfrutar.

Después de 3 horas de caminata y el colectivo más caro de la historia de 10 minutos, llegamos, ya cansados a este lugar descomunal. No es exagerado decir que cualquier esfuerzo vale para llegar y conocer Machu Pichu. Incluso la enorme cantidad de turistas que hay, no es suficiente para romper el encanto que tiene.

Templo de las tres ventanas, es uno de los tantos importantes que hay, y se puede ver la diferencia por la manera de poner las piedras, el tamaño y el encastre. Hay pierdas que fueron cortadas hasta llegar a tener más de 30 ángulos. Todo lo que se pueda decir es poco, verlo es una experiencia única.

El templo principal con sus altares y sus piedras perfectas. Cómo no contratamos guía, cada vez que veíamos algún grupo con uno, nos acercábamos y escuchábamos lo que podíamos, así fuimos entendiendo un poco para qué servía cada construcción.

Me paré ahí y adquirí esa extraña posición sólo para servir de referencia de tamaño de las piedras.

Si mal no recuerdo, esta es la sacristía.

Esta es la vivienda del conejo Juan.

Al lado del palacio real, había una horda de japoneses reales un poco ruidosos. Si se clickea la imagen se puede ver la cara de pocos amigos de Clari.

La foto más típica de Machu Pichu, no hay nada como verla ahí.

Camuflado entre las paredes del puente levadizo. Toda la cuidad esta rodeada de precipicios infinitos que la hacían infranqueable.

La puerta principal de la cuidad, para sacarle una foto sin turistas hay que esperar un buen rato.

La tumba real es algo difícil de creer, tallaron una roca así como se ve. Atrás se ve uno de los tantos nichos donde ponían los cuerpos de los nobles más importantes.

Es muy difícil transmitir si quiera un 5 % de lo que es realmente este lugar, lo mejor que se puede decir al respecto es que vayan, nadie se puede arrepentir.
¡Hasta la próxima!

sábado, 1 de octubre de 2011

¡Viva Cusco!

Primer Acto: "La necesidad tiene cara de hereje".

Personajes: Joaquín y Clara (ambos, 29 años). Él: Comunicador Social. Ella: Psicóloga.
Sobre el escenario, la Plaza de Armas de Cusco, algunos turistas caminando, monumentos incaicos históricos, bares, restaurants y calles adoquinadas estrechas y pintorescas.

Escena 1:
Joaquín y Clara conversan acerca de su situación financiera.

Joaquín: Tenemos que buscar un trabajo. No llegamos a fin de mes con esta plata. Estamos en el horno, gastando de nuestros ahorros y vamos a volver sin un peso.

Clara: Si, yo sabía que este momento iba a llegar. Bueno, vamos a buscar un trabajo, de lo que sea, pero tenemos que pagar el camping de estos días.

La pareja camina por las calles cusqueñas en busca de un trabajo. Clara pregunta en locales de zapatos, bares y locutorios. Joaquín cree que con su cuerpo esbelto podrá conseguir un puesto de mannequin en un local de ropa. La incesante búsqueda laboral de este matrimonio viajero dura todo un día. Resultado final: Negativo. No es nada fácil encontrar un trabajo en Cusco.

Escena 2:
El que busca, encuentra...

Cuando creyeron que todo estaba perdido, aparece, como por arte de magia, un puesto laboral.
Los tortolitos nunca creyeron que, a sus 29 años y tras haberse despedido de la vida de excesos, luces violetas que blanquean los dientes y broncean artificialmente hasta la piel de una monjita de clausura, trabajarían ahora de Volanteros de Boliche.

Escena 3:
Reunión laboral a las 13 hrs, con el jefe: Willy

Willy es el dueño del boliche y jefe de Joaquín y Clara. Willy apenas puede abrir los ojos, están como pegados con plasticola, producto de la noche anterior. Sus pantalones, abrazados por un cinturón cadena dejan entrever su calzón de marca. Willy vendría a ser el personaje más poderoso de la obra. El que decide quien entra al boliche y quien queda afuera. Clara se muestra desconcertada. Por primera vez en su vida podrá entrar gratis y sin hacer cola a una discoteque. No tendrá que humillarse, hacerse la canchera o insistir en que también dejen entrar a esa otra amiga que quedó afuera. "Willy, ella viene conmigo", imaginaba Clara para sus adentros, mientras con un guiño de ojos y tapado rojo hasta los pies, entraba al boliche acompañada de una suave brisa que movía su cabello pareciendo una estrella de Hollywood.

Willy: "Bueno chicos, todos a sus puestos. Joaquín, tu irás con Johnny a pegar carteles, van a cubrir la zona de la plaza y el mercado. Clara, tu irás con Omar a repartir las tarjetas. La noche de hoy se llama "Latin Night", happy hour hasta las 24 hs. Nos encontramos aquí en 3 hrs. Mucha suerte para todos"

Escena 4:
Si hay que bailar, bailemos...

Joaquín se pone unas gafas negras para hacer su trabajo. Cree que de esta manera va a atraer a un mayor número de chicas para que vayan esa noche a Groovie. Tres horas después se encuentra con Clara, quien parece extenuada por haber caminado tanto.

Clara: Boludo, no puedo más. Me caminé todo. Omar se lo tomaba más tranquilo, mañana no pienso involucrarme tanto, voy a descansar media hora sin que nadie me vea, no me importa, tampoco es que soy gerenta che, soy volantera de boliche.

Joaquín: ¿Y como te fué? ¿Pudiste entregar bastantes volantes?.

Clara: Si, la mayoría. En un momento un pibe me pregunto "¿Che, cuanto sale el pisco?" y yo le respondí "Ni idea, pero el Sex on the Beach sale 16 soles, dos por uno hasta las 12 de la noche"

Joaquín y Clara se ríen y en sus rostros se puede ver la felicidad a pesar de la cansadora tarde laboral.

Escena 5:
El pago.

Joaquín: No Omar, con Willy habíamos quedado que eran 35 soles.
Omar: Pero Willy me dio 30 nada más.
Joaquín: Bueno, mañana venimos a las 13 hs para hacer de nuevo el trabajo y nos dan los 5 soles, sin falta.

Escena 6:
Trabaja para la noche y así te irá...

Al día siguiente Joaquín y Clara regresan al local bailable, tal como habían quedado con los Night Boys. Esperan sentados durante 1 hora. Nadie aparece. Cri cri...
La pareja maldice a Willy, Omar y Johnny. Juran nunca más trabajar para la noche...

(Se cierra el telón)
Fin.

Asadito en el camping de casas rodantes. Suiza, Estados Unidos y Argentina compartimos una linda tarde entre vinos, malvabiscos y cuentos asombrosos de hoy y siempre. Por ejemplo, Orlando nos contaba que en Suiza hay dos Papa Noeles: el común, gordito, barbudo y canoso que todos conocemos y otro, que se viste de negro. Función de este Papa Noel: Interrogar sobre las posibles maldades de los niños. (?¡??¡?)

Desayuno entre alpacas y llamas.

Sesión de peluquería infantil en el camping. Estas dos familias viajeras van hasta Alaska también y sus hijos irradian felicidad crónica. De repente, las formas tradicionales de educación primaria pierden un poco de sentido al observar a estos niños criarse de otra manera, aprender lo más esencial para un chico, el respeto por la diversidad y las culturas. Además, hacen lo que tienen que hacer a estas edades, jugar, jugar y jugar!

Podría ser Darwin, el doble de Papa Noel, el abuelito de mis sueños o un escritor. Simple y complejamente es Paul, un amable y dedicado suizo que se encargó de darle clases de mecánica a Joaquín. Literalmente, desplegó sus cuadernos, manuales y sabiduría en esa mesa. La ayuda fue realmente útil.

Pachacutec, el Rey Inca, le pregunta al encargado de tránsito: "¿A quién preferís? A Sergio Dalma o a Eros Ramazotti?". "Lejos, a Eros, me encanta La Cosa más Bella" "Uy, esa me mata. Me hace acordar a una de mis 8 mujeres, que me dejó por alguien" "Qué bajón, ¿quien fue el hijo de p...?" "El Sol. Es el más caliente de todos y las mujeres en mi época lo adoraban"

En Cusco se respira historia, se palpa y hasta se pisa al caminar. Gran parte de la ciudad fue construida sobre las bases de las construcciones incas, aprovechando la perfecta y sólida capacidad arquitectónica que tenían los adoradores del Sol.

Cusco tiene magia. A pesar de su extrema concurrencia turística, es imposible no encantarse con esta maravilla cultural y sumerge a uno en la historia de uno de los pueblos más increíbles y grandiosos de América, los Incas.

"He comprendido que la máxima obra propuesta al ser humano es la de forjarse un destino. Porque aquí, en la multitud que me rodea y corre, a la vez desaforada y sometida, veo muchas caras y pocos destinos. Y es que detrás de esas caras, cualquier apetencia profunda, cualquier reveldía, cualquier impulso es atajado siempre por el miedo. Se tiene miedo a la reprimenda, a la hora, a la colectividad que pluraliza las servidumbres, al cuerpo propio. Se tiene miedo a las fechas, a las leyes, al error, al sobre cerrado, miedo a lo que pueda ocurrir..." (Alejo Carpentier, Los Pasos Perdidos). Y yo agregaría...miedo a esa máscara.

El amor se viste de colores y se pasea por las calles de Cusco, orgulloso de ser quien es.

Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y al fin andar sin pensamiento, perfume de naranjo en flor, promesas vanas de un amor que se escaparon en el tiempo. Después...qué importará el después, toda mi vida es el ayer que se detiene en el pasado...Eterna y vieja juventud, que me ha dejado acobardado, como un pájaro sin luz...

En Cusco, las ruinas de Sacsayhaman son una increíble fortaleza ceremonial, rodeadas de murallas con forma de colmillos de puma. Este animal es uno de los seres sagrados a quienes los incas adoraban (junto a la serpiente y el cóndor). La capital del antiguo Imperio Inca (Cusco)
está construida con la forma de este felino.

Yo entiendo que por momentos no me soportes pero te excediste un poco...atarme a un árbol y usarme como blanco y encima que nuestros propios amigos te indiquen la dirección "No, no, más a la derecha...ahí!".

Esteban, Hugo y Titoin, tres amigos franceses que, junto a sus papás viajeros están recorriendo el continente americano. Hace mucho que no veíamos a chicos jugar tanto como lo hacen estos tres. Arco y flecha: el preferido. Españoles vs Incas, otro que garpa en el mundo de los niños viajeros.

Hay que estar en constante alerta porque Hugo y Esteban se la pasan persiguiendo gallinas de todo tipo...en este plano, Joaquín intenta defenderse del inminente ataque.

La Westy con Sexy Panchita y 999 Toilets Tour.

El muy talentoso Woody Allen cree que todo en la vida es una cuestión de suerte. Suerte, suerte y más suerte. Algunos la tienen y otros nó, eso es lo que marca el éxito o fracaso en la vida de los seres humanos, la suerte. Yo no tengo esta idea muy clara, lo único que puedo asegurar es que ese día tuvimos mucha, mucha suerte. Nos fuimos a Machu Pichu, después de haber estado 14 días estacionados abajo de ese techo. Cuando regresamos, nos contaron que al día siguiente de nuestra partida, el techo se derrumbó por completo.