...de Ushuaia a Alaska, allá vamos, porque a pesar de las diferencias, todos somos iguales.

jueves, 10 de marzo de 2011

Primeros pasos

Inauguramos el camino con una de nuestras canciones favoritas, Guanuqueando, de Vilca cantada por Mollo. Su letra no solo expresa muchos de nuestros sentires sino que además, a los dos nos conmueve y emociona por su melodía. Digamos que es una canción rutera, que acompañada a un rico mate, hizo que los primeros kilometros fueran realmente inolvidables para Joaquín y para mí.
A medida que nos ibamos alejando de la "Gran Ciudad", notabamos que los saludos y bocinas de desconocidos aumentaban. Algunas familias en sus autos sacaban sus manos por las ventanas para darnos aliento. Nuestro primer destino fue Santa Rosa, La Pampa. Elegimos una reserva natural, que se llama Parque Luro, para pasar la primera noche. Los Maica, una familia de la provincia fueron los primeros con los que compartimos un rato de charla. Ariel, uno de ellos, había construido una especie de bici-triciclo y se había ido pedaleando hasta San Luis. Yo le dije que lo admiraba porque como soy tan poco deportista, todo esfuerzo físico me resulta motivo de admiración. Hasta nos mostró la foto de su invención. Esa primera noche llovió muchísimo. Fue como una especie de bautismo pero con litros y litros de agua bendita. La Westy estaba realmente contenta de haberse bautizado de esa manera, no sabemos que religión tomó pero que quedó limpita seguro.
"Los animales son los únicos que comen para sobrevivir, nosotros en cambio, guardamos una vaca en el freezer por una semana. Ellos comen lo justo y necesario". Esta es la primera frase que anotamos en nuestro cuaderno viajero de frases. La dijo una de las cuidadoras del parque. Tiene razón creo.



Primera parada en Parque Luro, la Pampa, primera foto de la Westy y uno de sus conductores.


Segundo destino a encarar: San Antonio Oeste. Un pueblo realmente misterioso para mí, no así para Joaquín. A mi me irradió una especie de energía tenebrosa, no quería quedarme a dormir ahí. Quizás sentí eso por dos cosas en especial: El encuentro con un viejito de la zona, que palo en mano, cinco perros a su alrededor y unas botellas de whisky ya bebidas, mantuvo con nosotros una especie de monólogo. Con el comprobamos una vez más que los "locos y los borrachos nunca mienten". El viejo dijo "En Buenos Aires hasta al diablo lo mataron". También creo que tenía razón. Bueno, el segundo motivo de desconfianza con respecto a esta ciudad de ala misteriosa fue que estaba llena de barcos en la arena. Lindísimos para retratar y guardar el momento memorial, sin embargo, creo que tenían un dejo fantasmático. Joaquín no está de acuerdo con esto. Buenísimo. Significa que somos diferentes!




Moderno sistema de lavado de pies, barcos encallados.



Los barcos encallados según Joaquín vs. los barcos con fantasmas según Clara


El desesperado pedido de abandonar la ciudad fantasma, sumado también al anhelo de mi marido por continuar viaje, hizo que desembocaramos, siendo el segundo día, en una playa de la ciudad de Las Grutas. Esto confirmó nuestra teoría intuitiva. Es muy simple. Siempre hay que seguir la intuición!. Gracias a ella, dormimos en una playa desértica, rodeados de estrellas y un sonido de mar increíblemente romántico. Cocinamos unos fideos y abrimos el vino tinto que nos había regalado mi querida amiga Magda. Aprovecho, amiga, para decirte que estaba riquísimo! Nos tomamos toda la botella y brindamos juntos como la situación lo merecía.


La playa alejada de Las Grutas



Al día siguiente, ante la aparición de cuatriciclos y camionetas en la playa, decidimos seguir viaje. Nuestro próximo destino sería Península de Valdés. Acá estamos. Instalados hace casi dos días en una playa de piedras y campo alrededor.
El paisaje es único como también el viento que nos tocó la primera noche. La Westy se mecía de una lado al otro y Joaquín me asustaba con sus comentarios sobre huracanes y vientos que podrían hacer volar la camioneta por el aire. Yo decidí entregarme por completo. Si hay que volar, volemos! Cuenta pendiente para mañana: Pescar un pejerrey y comerlo.



La vista desde nuestra casa ese día

Partida

Cada una de las veces que en mi vida escuche la frase: "No alcanzan las palabras", juré para mis adentros nunca usarla, habiendo tantas y tan buenas no vale la pena pensaba. Intentaba justificar al que la dijera o escribiera, trataba de imaginar qué sería lo que pudiera merecer tal atributo y nunca lo logré.
En fin, a todos nos llega la hora. De la despedida del Domingo a la mañana, cuando nos íbamos, puedo decir muchas palabras, impresionante, intenso, feliz, nostálgico, fuerte, lindo, raro, y podría decir más, pero muy a mi pesar, no me alcanzaron las que conozco para decir lo que sentimos ese día.
Empezamos temprano con el timbrazo de Mechi y Tomy que al tener un hijo-despertador, el levantarse a las 7 un Domingo no les debe haber costado mucho, en el rato siguiente fueron cayendo amigas de Clari, amigos míos, mis hermanos, los de Clara que se despertaban y sus papás, que estaban listos como siempre para dar una mano en lo que hiciera falta. Cuando las facturas ya no pasaban libremente a mi estómago por el nudo que los nervios estaban tejiendo en mi garganta, se me ocurrió sugerirle a mi compañera de ruta que liquidáramos el asunto, claro, no sabía lo que nos esperaba.
Salimos todos a la calle y cuando iba a poner en marcha la Westy se me ocurre empezar a saludar lógicamente, doy media vuelta y me encuentro a Joaqui, mi ahijada de 9 meses, la alzo, la abrazo, le doy un beso y pareciera que en ese mismo acto ella abrió la canilla de mis lagrimales o algo por el estilo porque no pude parar de llorar por un laaargo rato. Pasaron por mi abrazo todos, Cacús, mi ahijado; Benja; Cande; Tobías, los más chicos primero, a los que más nos costó saludar, era despedirlos y en unos pocos segundos querer estrujarlos para llevarnos un poquito de ellos con nosotros, muy fuerte. Pero también estaban los demás, nuestros hermanos, que son amigos, que compartimos tanto, no fue fácil, los abrazamos bien fuerte, nos dijimos lo que nos queríamos, denuevo nos quedamos sin palabras y para esa altura ya parecía un velorio, muchos llantos, pero también mucha buena energía. Y bueno, los amigos o amigazos mejor dicho, ya el gesto de levantarse a las 8 un Domingo dice mucho, pero el apoyo constante que nos hiceron sentir desde el momento que les contamos la idea de hacer el viaje nos lo dieron de nuevo en esa despedida tan increíble.
Cuando puse primera se me ocurrió que para situaciones de llanto y manejo debería existir algo como los limpiaparabrisas de los autos pero para ojos de humanos, no podía ver ni a 2 metros. A falta de dicho invento me sequé las lágrimas con las manos y cuando estábamos a mitad de cuadra aparecieron Celi y César pedaleando sus bicis muy cerca nuestro, risas y lágrimas se empezaron a mezclar. Cuando llegamos a Márquez y no pudieron segruirnos (La Westy es muy veloz cuando quiere), aparecieron Murray y Lu en un auto, después Nico, Tobías y Delfi, unas cuadras más tarde, Victoria, Tony, Juan Cruz y Cande, no podía parar de llorar y quiería terminar con la caravana. Cuando dí el último suspiro en el acceso Oeste km 16, dando por terminada la temporada de lágrimas, sonó el teléfono, era Javier que se había quedado con ganas de darnos un abrazo, para qué... Nos esperaba en el km 20 al costado del peaje, nos bajamos nos dimos más abrazos con él, Belén y los mellizos y denuevo a llorar. Esta vez se pasó más rápido por suerte y al ratito nos empezamos a mirar con Clari y mientras nos reíamos nos preguntábamos cómo se nos había ocurrido hacer esto.A partir de ese momento, ya nos sentimos en viaje.

martes, 8 de febrero de 2011

Nuevos tatuajes


Ya estamos en la cuenta regresiva y la Westy alcanzó su apariencia definitiva.
Les mostramos los nuevos tatuajes, dice que no le dolió nada...





viernes, 28 de enero de 2011

La Mudanza

Definiciones de mudanza.
1) Traslación que se hace de una casa o de una habitación a otra.
2) Cierto número de movimientos que se hacen a compás en los bailes y danzas.
3) Cambio, transformación.

Hoy arrancamos con la mudanza. Cajas, etiquetas, cintas y papel de diario son de ahora en más los guardaespaldas de nuestros recuerdos materiales más preciados, que por algunos años quedarán como congelados en el tiempo.
Mudarnos para construir un nuevo hogar sobre cuatro ruedas, hogar ambulante que busca encontrarse con otras formas de serlo. Momento de cambios al ritmo de la música, fiel compañera de andanzas.
Con alegría, nostalgia y la dosis justa de tristeza, nos despedimos hoy de la mulata cubana, los acróbatas voladores, la mariposa amarilla, los bailarines enamorados y de cada uno de los objetos que parecerían cobrar vida al recordar el momento en que fueron pensados y elegidos para nuestra casa.




Sentada sobre el escenario, recuerdo el momento en que Cesar, Cuqui, Tomi, Joaquín y Nico lo inauguraban de manera espontánea, improvisando pasos hip hoperos, raps que solo ellos pueden crear y dejando esa huella de amistad para siempre. O las tantas juntadas semanales con Magda para crear una obra pendiente aún, como las prácticas teatrales que nos remitían a una infancia inolvidable para ambas, unidas por el amor al teatro.
Las mil cebadas de humoradas y charlas existenciales con amigas entrañables. Nueva familia del corazón a cuyas amistades también les depara largos viajes y transformaciones, Celi y Tini.
Hermanos que más que hermanos son amigos, y con ellos, sus hijos, a quienes veremos crecer a través de cámaras webs, chats y cuanto medio tecnológico exista.
Trucos, asaditos, viernes de novios, noches de patio con Ani, delivery de pizza, los woks de pollo que me hacía Joaquín cada martes, al volver de psicodrama. Y mientras tanto, la guitarra sonando. Joaquín practicando...do, re, la...hasta que por fin pudimos cantar juntos "Guanuqueando". Hogar que intentó recibir y abrazar. Mañanas domingueras de mates y la habitual frase: "Mirá Joaquín lo que cuenta Tiempo Argentino, La Nación no lo muestra". Posteriores debates, charlas, intercambios políticos y risas. León Gieco, Pedro Guerra, Mollo y Aristimuño nos acompañan...El sonido del tren al aproximarse a la estación y el habitual cántico de un viejito en bici al son de "¡Botellero, Botellero!". Recuerdos de un barrio al que le gusta dormir la siesta y festeja la navidad decorando sus casas con lucecitas de colores porque cree que siempre vale la pena celebrar. Querido barrio, te vamos a extrañar...Chau y hasta pronto!

miércoles, 19 de enero de 2011

Algunos comentarios de amigos, familia y "conocidos" sobre el viaje

“¿Qué? ¿Qué se van a viajar por América? Ay (resignada), pensé que me ibas a decir que estabas embarazada Clari…”

“A veces no entiendo el sentido de la palabra “libertad”…

“Van a ver que cuando estén viajando van a preguntarse como es que alguna vez dudaron de hacerlo o no…”

“Los grandes proyectos surgen de grandes sueños”

“¿Qué? ¿Por dos años quizás? ¡Pero no!…en 6 meses están devuelta ustedes dos”

“Están locos…”

“Aventura es otra cosa…lo de ustedes es algo burgués en el fondo…lo del Che Guevara era una aventura, meterse en la selva…”

“Por favor, no vuelvan cual pareja “sabelotodo”, místicos y conocedores de la verdad”

“Tenés suerte de que tu mujer te acompañe Joaquín”

“Me coparía hacerlo, pero no puedo…”

“Yo no me animaría, pero está buenísimo”

“¿Piensan tener hijos allá?”

“¿Y después que van a hacer?”

“Si le pasa algo a alguien acá, ¿volverían?”

“¡Podemos encontrarnos en Alaska, nosotros les bajamos la Westy y ustedes se vuelven en avión!”

“¿Leyeron el libro “Atrapa tu sueño”?

“Ay, no se vayan!”

“¿De qué van a hablar tanto tiempo solos?”

“Tengo miedo de que se hagan hippies y terminen viviendo en Chiapas, México”

“¡Es espectacular, me encantaría poder hacerlo!”

“Mira Clari si cuando nos volvemos a ver sos la mujer lobo…por lo peluda”

“Háganlo, no lo duden, es la mejor decisión que podrían haber tomado”

“¿Tendrías un hijo en Cuba?”

“¿Con tu trabajo como haces?”

“Cuidado en Venezuela y Colombia eh…”

“¿¿¿Qué???”

“¡Con la casa tan linda que tienen se van?!”

“Sos un personaje eh…”

“Mi prima lo hizo y ahora no “tiene” nada…”

“Como los vamos a extrañar la puta madre”

“Nosotras viajamos a Ecuador y nos encontramos ahí con ustedes! Y después nos vamos a Panamá a comprar cosas porque no hay impuestos allá!”

“Por los bebitos vamos a tener que encontrarnos en alguna playa, quizás México…lo nuestro tendrían que ser unas vacaciones menemistas”

“Joaquín te apuesto que antes del año, estás tocando la guitarra en alguna plaza”

“¿Porqué cuando llegan a Alaska no cruzan a Siveria o China?”

“Dale, comete este tercer pedazo de carne que en el viaje vas a adelgazar”

“Tengan cuidado que no les pongan droga en la camioneta o en algún bolso”

“Hagan lo que sientan”

“Qué no les importe lo que diga la gente, siempre opinamos de todo, todos”

“¿Porqué no se cruzan a Europa y me visitan?”

“¡La vida es una sola, disfrútenla!”

“Es el sueño de todos”

“Yo quisiera hacer lo mismo pero ella no…”

“Si me hubieras dado a elegir, prefería un nieto…”

domingo, 16 de enero de 2011

Primera entrada...

Primera entrada es una palabra mucho más importante hoy que en otros momentos de nuestras vidas, estamos dándole forma a lo que será nuestra comunicación con los que queremos. Armar un blog parece cosa sencilla, yo digo parece y otros dirán que lo es, pero la pura verdad es que estuvimos 73 minutos reloj sólo para escoger una plantilla de fondo, su color y escribir el título.
Teniendo en cuenta que tiempo tendremos de sobra y que uno con la experiencia se pone canchero, quizás sólo tengamos que dedicar 17 horas diarias a la alimentación de este cybercubículo.

Dicho esto, paso a contar como viene el pre-viaje, estamos intentando terminar con los detalles de la camioneta, para los que no la conocen, una Kombi Westfalia modelo 89 a la que los amigos llaman "Westy", bien conservada pero con orgullosas muestras de dignos usos.




En la primera visita de la camioneta a un taller, tuvo la suerte de ser revisada por el blondo hermano de Brian May.




Con respecto al rumbo a tomar, hay dos corrientes muy marcadas que bifurcan las posibilidades, Clari quiere apuntar directamente a la frontera chilena para salir del país rápidamente y así sentir que estamos en pleno viaje. La otra corriente la defiendo yo, que si bien comparto la ansiedad por salir del país, también pienso que es una oportunidad única para conocer a fondo nuestra tierra y quiero partir hacia el Sur, para llegar hasta Ushuaia y así reivindicar el cliché "De Ushuaia a Alaska". Esto a su vez delata mi mente estructurada que le cuesta concebir un viaje por América que no sea completito, de punta a punta. Hoy, intentando un sutil método persuasivo, le mostré a ella un libro de la Patagonia con fotos de sus increíbles paisajes, creo que ayudó a inclinar la balanza. Para que sea justo, Clari insiste en tirar una moneda antes de salir, a mi todavía no me convence esa propuesta.
Más adelante sabremos para donde salir, mientras tanto, saludamos a algún intrépido lector que se haya enterado de la creación de este blog.